
Me atrevo, de nuevo, con la crítica televisiva. Porque el viernes noche, en plena cena de amigos, vi regresar a Xavier Sardá tras su eterno año sabático. Que fue más de uno, en verdad. Y que sólo provoca que haya vuelto "Crónicas marcianas", pero con otro nombre.
Pocas diferencias más. Sardá se hace acompañar de casi toda su antigua pléyade, incluidos los Boris y Latres, además de contar con un nuevo fichaje: Mercedes Milá. Sin embargo, vi a la histriónica primera dama de "Gran Hermano" en un papel que le es ajeno.
Parecía una actriz perdida, sin saber qué hacer. Su rol se limitó a una caricatura de su habitual espíritu contestatario. Y yo, que más allá del gran engendro de reality que conduce, siempre creí en su capacidad innata para comunicar, me sentí bastante decepcionado.
Boris Izaguirre, ese hombre que en "Crónicas marcianas" popularizó sus desnudos, regresó por sus fueros. También Carlos Latre, quien nunca debió abandonar el nido, porque es uno de esos casos en que un programa como presentador supone su ahogamiento, frente a ser colaborador.
Humildemente, pienso que Telecinco, y especialmente Sardá, quieren reírse de nosotros. Plató casi idéntico, mesa con escaleras incluida; mismas caras... y un primer programa que ni se sabía de qué iba. Sólo faltaba Cárdenas para completar la fiesta...
Hace falta audiencia y el catalán parece que se ha prestado a tal misión. Pero un programa que se va por desgaste no puede retornar, por mucho tiempo que haya pasado, con sus mismas bases argumentales, aunque estén más dulcificadas que antaño.
servido por Raúl
3 comentarios
compártelo
eva10 dijo
yo estoy muy deacuerdo con lo que dice el colega ,es mas yo lo considero un niño mimado por los que le apollan en su particular television y si le faltan a lo que el dice ,patalea etceetc.
un niño grandecito muy mimoso
20 Abril 2009 | 03:51 PM