Publicidad:
La Coctelera

Perdido en mi habitación

Blog de Raúl Salgado. Ferrol (1982). Periodista

20 Octubre 2008

Duelo de críticas: "Quemar después de leer"

Pues mira tú que me ha gustado la última de los Coen. Debo de tener algo de vidente, porque, al igual que con "Vicky Cristina Barcelona" (para mal), intuía lo que me iba a encontrar en "Quemar después de leer".
Entre otros avatares de un fin de semana de visitas a exposiciones, cenas improvisadas y descanso para todos los públicos, me encontré con el (buen) cine americano. Con el de siempre. ç
Como diría mi madre, con el que da gusto ver. Una comedia-thriller-cine negro o lo que quieran de las buenas.
Una de esas que deja muy buen sabor de boca, pese a que partía de un reparto con actores muy buenos y otros que no despiertan buenas sensaciones en mi. Pues eso, todo junto en una misma peli.
Porque John Malkovich lo tengo demasiado visto (al igual que George Clooney, tiene un repertorio muy exiguo de muecas) y Frances McDormand (lo siento) parece que sólo interviene en películas de los Coen.
Casualmente, uno de sus hermanos es su marido y yo soy de los que reniega de ese rollo de "mi mujer es la única que pegaba en el papel". Que no lo dudo, pero ya permite que gentuza como yo juguemos a las cábalas. Y a ella la veo un tanto encasillada, por desgracia, porque es buena actriz.
Sin embargo, me quedo, sin lugar a dudas, con Brad Pitt. Pienso que es lo mejor de la película, y con diferencia. Su papel de monitor alocado de gimnasio brinda algunas de las principales carcajadas del filme. No sólo el vestuario importa: él pone de su parte.
George Clooney no me ha gustado. Nada. De nada. De todas maneras, a los que lo critican por haberse reencarnado en el clon de Jim Carrey: no se descubre nada nuevo. Las muecas las lleva repitiendo varias pelis seguidas...
Clooney sigue un amor a tres bandas, porque compagina una relación extramatrimonial con Tilda Swinton con una segunda con la mentada McDormand.
La pobre (ésta última) sólo piensa en someterse a varias operaciones de cirugía estética. Su vida gira en torno a esa premisa. Con la inteligencia rusa de por medio, ahí es nada.
Y memorable la escena final. No tenemos nada de nada. Pues vale. Para eso hemos venido. Al más puro estilo de Torrente, los jefazos de la seguridad nacional se quedan con las manos vacías. Final que deja un tanto perplejo, pero que, con unos segundos de digestión, sienta muy bien.
NOTA: 8 (Que ahora ponemos nota, y todo)
Segunda opinión: http://enelmundodeoz.blogspot.com/ (Muy buena la web oficial, http://www.quemardespuesdeleer.es/)

servido por Raúl sin comentarios compártelo

sin comentarios · Escribe aquí tu comentario

Escribe tu comentario


Sobre mí

Avatar de Raúl

Perdido en mi habitación

Ferrol, España
ver perfil »
contacto »
Periodista (Ferrol, 23 de abril de 1982)

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera